© Samuel López Chávez 2014. Con la tecnología de Blogger.

jueves, 14 de agosto de 2014

Tagged under:

#VLPR [Vale la pena recordar]



Mientras que el pequeño Thimothy se sumía más en una enfermedad que había sido descubierta antes del campeonato, la cual era letal, sin embargo esto no derribó sus animo, al contrario seguía muy motivado. El 7 de abril de 1991 murió Thimothy Noble de un tumor cerebral incurable y en su lápida que el mismo hizo escribió lo siguiente «¡Nunca, nunca, nunca me di por vencido!». Antes de morir el señor John Harding le prometió que siempre que orara por su hijo oraría por el.
Todavía recuerdo con mucho cariño a ese personaje que tocó mi corazón, el pequeño Thimothy se caracterizó por ser perseverante y nos recuerda, que sin importar las circunstancia, nunca debemos darnos por vencidos. Este pequeño niño sabiendo que le quedaba poco tiempo de vida nunca desistió y siempre seguía adelante para lograr lo que quisiera a pesar de sus circunstancias.

Valentía

Vale la pena recordar esta historia de fe y valor que verdaderamente reconforta todos nuestros sentidos y nos da fuerza para afrontar las pequeñeces de la vida. Sólo puedo agradecer a Og Mandino por tan maravilloso personaje que sin duda alguna es y seguirá siento mi favorito. Un niño lleno de valentía y coraje.

Da pena ver como personas que tiene excelente salud y están en buenas condiciones se destruyen a si mismas o entran en depresiones inútiles, pienso que este es un libro que no debe faltar en la biblioteca de un optimista, exitoso o ganador ya que nos recuerda que las cosas están ahí, sólo debemos ir a buscarlas sin importar la circunstancias en que vivamos. Señoras, señores, jóvenes, niños y adolescentes, DEJEMOS LAS EXCUSAS, aprendamos de este  gran personaje.


Reiterando la recomendación para que adquieran este espectacular libro y disfruten de momentos y aprendizajes invaluables que sólo Og Mandino nos puede dar.


¿Te gustó el VLPR de hoy?


0 comentarios:

Publicar un comentario